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Llega un cambio de ciclo en lo que a la situación meteorológica se refiere. Así lo auguran las cabañuelas para el año hidrológico 2013/2014. El experto de
Quesada Alfonso Cuenca prevé un periodo de menos lluvias pero de fenómenos tormentosos. Lo que sí descarta son episodios de agua tan
abundantes como los vividos los pasados otoño e invierno. El mes de agosto se
destina, desde tiempos inmemoriales, para la observación de los signos
en el cielo, en los animales y en la naturaleza en
general. Este es un método
unas veces eficaz, otras no, para avanzar cómo será el siguiente año hidrológico. Las cabañuelas, primero, y las “retornas”, después, aportan a los expertos una serie
de datos con los que configuran un“calendario” sobre los fenómenos meteorológicos de los doce meses siguientes.
Este año
el cabañuelista
Alfonso Cuenca augura aguaceros, pero no por ello la intensidad de precipitaciones
experimentadas durante el otoño e invierno pasados. De esta
manera, según
las observaciones de este Quesadeño, los jiennenses se enfrentan a un año complicado desde el punto de vista
hidrológico.
Las precipitaciones serán
medias e, incluso, deficitarias. Es más, estima que ronden los trescientos
o cuatrocientos litros por metro
cuadrado. De esta forma, tormentas y aguaceros serán la nota predominante. De acuerdo
con la interpretación
realizada desde el “portal”
meteorológico
Nutesca, el otoño
se prevé
escaso de lluvias, con precipitaciones que volverán en las segundas quincenas de mes.
Sin embargo sí
se contempla que el agua torne a acompañar a los vecinos de la capital durante
las fiestas de San Lucas —véase el cuadro adjunto—. Se entiende, pues, que la próxima estación del año no será del todo seca, pero sí que tardarán en llegar las precipitaciones,
sobre todo por los frentes atlánticos, que se encontrarán las altas presiones de
las Azores. Con respecto al invierno, las cabañuelas para la campaña 2013/2014 auguran que el frío se demorará y que las primeras semanas se
asemejarán
más
al otoño.
Las lluvias serán
escasas durante esos meses, y de ahí se dará paso a una primavera cálida en sus principios. Acompañarán a la estación chubascos débiles y dispersos, frase que acuña tiempo de poca agua pero de mucha
nubosidad. Comenzará
el mes de abril, el más
esperado por miles de jiennenses por la llegada de la Semana Santa. Según las observaciones de Alfonso
Cuenca, será
proclive a que se produzcan lluvias, sobre todo en la segunda quincena.
Lo mismo ocurrirá en mayo.
Esperanza Calzado /Jaén